Atrapados entre historias sin final, viviendo hora tras hora
esperando el próximo segundo, la siguiente oportunidad
nos atraviesan los tranvías cargados de gente
paseamos por las calles colmadas de recuerdos
repasando nuestros pasos, saltando abismos, escalando alguna cima
viajamos en este tren de rutas infinitas surcando innumerables desvíos.
Pasajeros obedientes de nuestro destino, surgimos al mundo bañados en sangre y sed
atrapando con fuerza nuestros deseos, nos lavamos día a día la sangre del pasado,
nos bebemos día a día una gota del presente veloz y pasajero,
seguimos hasta el final inconteniblemente atados a nuestros deseos.
Disfrute al filo los excesos, sufrí en las puertas de mi muerte
divague con razón o sin ella,
viví la vida con la dicha y sin ella
he dejado abiertas las puertas de mi alma, otras veces las he cerrado
se han vulnerado todos mis sentidos,
vivo mi vida como ayer,vivo hoy esta vida como siempre.