EL PLANETA AZUL Y EN EL ANDO ...

domingo, 25 de septiembre de 2011

FRACTURA


Te toco con mis labios
mi cerebro añora tus movimientos
tus infinitos lugares placenteros.

Recuerdo tus ojos castaños tu pupila iluminada 
de mi presencia.

la exaltación de tu vida 
en cada sorbo de aire.

estabas a  mi lado, mis dedos rozaban tu cuerpo, 
mi lengua lamia cada herida de tu alma
y ahora la distancia es eterna.

desamor, dolor profundo, distancia abismal
la fractura...continua dejando mi alma a merced de otro

TUS OJOS


Tus ojos tristes de niño;
profundos, claros, color chocolate.
Tu rostro en donde el tiempo
ha esculpido, esmeradamente,
con cincel de años las experiencias.
Tu alma a través de tus ojos
como el lago profundo, insondable,
cristalino; de reflejos, colores
y formas a veces difusas.
Tu rostro de expresiones
como los meandros del río;
como las impetuosas olas del mar.
Vida donde se reflejan muchas vidas;
vida que no es propia,
es de todos, sin poseerla ninguno.
Ojos tristes de niño,
descoloridos, acusando agonía
con fuego y llama de esperanza.
Ojos negándose a cerrar,
para no perder una nueva tonalidad de color,
una minúscula variedad de la forma,
un pequeño cambio, un paisaje,un lago, una gota de agua.
Ojos que han llorado de alegría,
de amor, de dolor, de pasión.
Que miran sin mirar
el infinito y el más acá.

EL ARBOL EN TU VENTANA





Veo a través de tu ventana,
el árbol iluminado la esperanza.
Déjalo así;
así deja el fogón encendido;
por la noche,
como un faro de esperanza y calor humano;
la abuela,
para aquél que baja de la montaña.

Un poco de café, un vaso, un jarro,
un guacal ¿una taza?
una tortilla y si hay suerte, frijól.
Veo a través de tu ventana
el árbol iluminado.... la humanidad.
En esta selva, montaña, jungla;
una luz a lo lejos es un hogar,
no una simple casa con cuatro paredes, un techo.

Es el hogar donde vive alguien;
anciana, mujer, hermitaño, un hermano,
un fantasma; pero al final uno igual que yo.

Veo a través de la ventana
el árbol iluminado, tú.
Un recuerdo, una sonrisa, una enseñanza
y todo lo demás; Zeus, Marte, una flor.
Pero al final tú.

Veo a través de la ventana ... el árbol iluminado.
Déjalo así:
así sabré que eres tú y que tú soy yo.